Decorar la mesa. Centros de mesa. Adornos, decoración e iluminación

Compartir en las redes

centro de mesaLa mesa no solamente la componen el mantel, los cubiertos, la vajilla y la cristalería, sino que hay una serie de elementos que ayudan a darle un mayor realce y belleza a la mesa. Al igual que una habitación se decora, la mesa admite algunos “toques” decorativos para ganar en presencia.

Salvo ocasiones especiales en los que la decoración es muy marcada, e incluso podíamos decir que exagerada, como es el caso de la Navidad, las mesas deben ser discretas y con pocos elementos decorativos. La elegancia no tiene nada que ver con la abundancia de adornos u objetos decorativos.

Una norma fundamental es que ningún elemento decorativo debe estorbar o aislar a los invitados. Crear muros o barreras entre los invitados es un error. Un elemento decorativo no es más elegante por que tenga un gran tamaño. Tampoco los elementos decorativos deben estorbar a la buena marcha del servicio habitual de la mesa, así como a la disposición de los alimentos sobre la mesa (salseras, fuentes, etc.).

En el caso de los centros de mesa hay que tener en cuenta algunas cuestiones importantes:

1. No deben hacerse centros de mesa con flores o elementos decorativos de fuerte olor o perfume. Además de molestar a los invitados puede interferir con los aromas de los platos a servir. El olfato es un complemento imprescindible para el paladar.

2. Los centros de mesa deben ser proporcionales al tamaño de la mesa. Un 15-20% del tamaño total de la mesa es bastante apropiado. Es decir, en una mesa de dos metros de larga, un centro de 40 cms. de largo mantendría una buena proporción respecto al tamaño general de la mesa.

3. Los centros de mesa, mejor si guardan relación también con su forma. A una mesa rectangular, le queda bien un centro de mesa rectangular. A una mesa redonda, uno redondo. A una mesa ovalada, uno ovalado. Se pueden combinar varias formas en mesas de gran tamaño.

4. Dependiendo del motivo de la comida o del país de origen de nuestros invitados, se pueden hacer “efectos” o formas especiales (los colores de la bandera de un país, por ejemplo).

5. El centro de mesa debe guardar cierta armonía con el resto de la decoración de la mesa. La función del centro de mesa es complementar la decoración general de la mesa no llamar la atención.

Entre los elementos clásicos en la decoración de una mesa están los candelabros. Estos se suelen colocar en número par, aunque no es imprescindible; en el caso de querer tener las velas encendidas, éstas se deben encender en el momento de empezar la comida.

Hay una amplia variedad de elementos decorativos para las mesas, sobre todo para las mesas de fiestas, pero nosotros nos decantamos por decoraciones tradicionales, discretas y elegantes. Pocos elementos y bien distribuídos.
Complemento perfecto a la decoración de la mesa, es la iluminación de la estancia. Ni a media luz (como la canción) ni con demasiada intensidad en cuanto a potencia lumínica. Siempre es preferible la luz natural. En ausencia, o escasez de ésta, mejor halógenos y luces de calidad similar. Cuidado con determinados tipos de bombillas, tubos, etc. que pueden alterar la percepción de los colores (sobre todo en lo referente a los alimentos; un mal color de éstos, les hará menos apetitosos). La utilización de candelabros y otros elementos de luz, no varían, por regla general, la intensidad de luz necesaria para una correcta iluminación de la estancia.

El entorno cercano a la mesa también puede tener una ligera decoración expresa para el evento, si la estancia lo permite. En función del espacio disponible, alguna planta ornamental (a ser posible poco aromática), esculturas, cuadros y otros elementos decorativos harán de su comedor el lugar perfecto para disfrutar de una agradable velada.